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Darse Cuenta

Darse cuenta

Darse cuenta, Tomar Conciencia o bien el término inglés, Awareness, es descrita por Fritz Perls  (creador, junto con su mujer, de la Terapia Gestalt) en el año 1976, de la siguiente manera:

“La capacidad del darse cuenta, podría describirse como la melliza desdibujada de la atención. El darse cuenta es más difuso que la atención, implica una percepción relajada, y es llevada a efecto por la persona total”

En el proceso de Coaching, y desde la toma de conciencia del Cliente/Coachee de su momento presente, de su Aquí,  y de su Ahora, el Coach a través de preguntas, acompaña a su cliente hacia su meta, hacia su objetivo, hacia aquello que desea. A diferencia de la Terapia, que mira desde el presente hacia el pasado de la persona, el Coaching mira desde el presente, hacia el futuro, hacia adelante.

Dice Julio Olalla:

 “En Coaching no se trata de dar respuestas. Se trata de hacer nuevas preguntas. A veces una buena pregunta es la más poderosa de las interpretaciones”

Preguntas como por ejemplo, ¿cómo te sientes, ahora?, ¿qué emoción surge, ahora? Ayudan a tomar conciencia de qué está pasando, de qué me estoy dando cuenta AQUÍ, AHORA. Este darse cuenta del Aquí y Ahora, del Responsabilizarnos de nuestro aquí y ahora, nos guste lo que surja, o no, es ya de por sí curativo, pues lo importante es esa conciencia del momento presente pues es el punto de partida de lo que se construirá, sea éste el objetivo que sea.

Hay tres zonas en las que tomar conciencia en este “Darse Cuenta”. Perls las define como zona interna, zona externa, y zona intermedia o tierra de nadie.

  • Poner la atención en la zona interna es focalizar en lo que pasa de la piel hacia adentro de uno mismo; los sentimientos, las emociones, los estados de ánimo, las sensaciones térmicas.
  • Darse cuenta de la zona externa es poner la atención en lo que pasa fuera, es decir, el poner los sentidos en la realidad del entorno; los sonidos, lo que captan los ojos, lo que capta la piel.
  • Darse cuenta de la zona intermedia, tierra de nadie, la frontera entre lo propio, y lo ajeno. Aquí es donde residen los recuerdos, las fantasías, los pensamientos, y también los prejuicios, las fobias y las distorsiones en general, que nos llegan de fuera o de dentro. En el Hinduismo lo llaman “Maya”= Ilusión. Por lo tanto esta zona sería una zona ilusoria, irreal.

En la sesión de Coaching, el Coach, a través de su propio “darse cuenta”, invita y facilita al cliente a que sé de cuenta de lo que hace él hace en este momento presente, le facilita la toma de conciencia de su Ahora, señalando lo obvio, lo que nosotros vemos en él.

Un cliente me decía en sesión la semana pasada que iba a llevar a cabo una acción determinada que lo acercaba a su objetivo. Una vez que terminó de hablar le devolví sus propias palabras, espejando lo que su cuerpo hacía, y hacia donde se dirigía su mirada. Empleé un tono bajo, tal como hizo él, dirigí mi mirada hacia la ventana y crucé los brazos, igual que él.  Al devolverle con mi “darme cuenta” sus gestos, su tono y sus palabras, el consiguió verse a sí mismo y su respuesta fue automática: “No voy a hacer eso que te he dicho Cristina, pues no me lo creo ni yo”

Es en el Presente el único momento en el que existe la posibilidad de hacer cambios, de hacer algo diferente,  lo cual pasa previamente por el Darme Cuenta de lo que pasa Ahora, para tomar Responsabilidad  por ello. Como dice Pema Chodron, monja budista de la tradición tibetana, “Nada se va,  hasta que nos haya enseñado lo que necesitábamos saber”.

Por tanto, ¿por qué no darle la bienvenida a lo que suceda, poco a poco, en la medida de nuestra apertura personal? ¿Y si nos interesáramos por lo que acontece en nuestro “darnos cuenta”?

¿Y qué perdemos por intentarlo?

“El ser humano es una Casa de Huéspedes.
Cada mañana un nuevo recién llegado.
Una alegría, una tristeza, una maldad.
Cierta conciencia momentánea llega,
como un visitante inesperado.

¡Dales la bienvenida y recíbelos a todos!
Incluso si fueran una muchedumbre de lamentos,
que vacían tu casa con violencia.

Aún así, trata a cada huésped con honor,
pues puede estar creándote el espacio
para un nuevo deleite.

Al pensamiento oscuro, a la vergüenza, a la malicia,
recíbelos en la puerta riendo,
e invítalos a entrar.

Sé agradecido con quien quiera que venga,
porque cada uno ha sido enviado
como un guía del más allá”

RUMI. Poeta místico musulmán, nacido en el año 1207.

En La Pereda, a 19 de abril de 2018

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