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Sobre La Responsabilidad Y El Compromiso

Sobre la Responsabilidad y el Compromiso

Dice la Wikipedia que una persona se caracteriza por su responsabilidad porque tiene la virtud no solo de tomar una serie de decisiones de manera consciente, sino también de asumir las consecuencias que tengan las citadas decisiones y de responder de las mismas ante quien corresponda en cada momento.

Sin embargo, Responsabilidad, como tal, solamente se da en procesos de madurez. Esto parece sencillo, pero no lo es, pues desde que somos pequeños, pensamos que el poder está fuera de nosotros: lo ponemos en una persona, en un dios, en un comportamiento, en el médico… o incluso en el tiempo que hace.

Hemos incorporado a nuestro lenguaje del día a día palabras que nos quitan responsabilidad personal para darles la responsabilidad a otros, y ni siquiera nos damos cuenta de ello. Frases como por ejemplo.. Si me jefe no hiciese tal o cual cosa, yo podría hacer… o no hacer… O si mi compañero o compañera no fuese tan (lo que sea) yo sería más… O incluso el tiempo: si no lloviese tanto podría… o si no hiciese tanto calor podría… Estamos tan acostumbrados a poner en el otro u en los otros la responsabilidad de lo que a nosotros mismos nos sucede, que nos hemos desempoderado y nos hemos dejado llevar completamente por las circunstancias que nos rodean, pareciendo que somos incapaces de tomar una decisión, pues nos creemos que no está en nuestra mano, y que no hay nada que nosotros buenamente podamos hacer. Son los otros los que tienen que cambiar algo. Nosotros no.

En los procesos de coaching el cliente entrega su poder al Coach. Esto también sucede en la terapia. Es el trabajo del Coach y del Terapeuta devolverle su poder al cliente, pues es a él a quién pertenece. No solamente para que pueda asumir las consecuencias de las decisiones que ha tomado, que también; sino fundamentalmente para que sea capaz de asumir-se así mismo, asumir su vida, responsabilizarse de su vida, responsabilizarse de aquello que siento internamente como mi realidad personal. Acompañarle en el «darme cuenta» de cómo soy, cómo gestiono, cómo hago, cómo evito lo que no hago.

Esta es la Responsabilidad con “R” mayúscula; aquella responsabilidad que genera un Compromiso con “C” mayúscula, un compromiso con nosotros mismos, compromiso entendido como implicación personal.

Al responsabilizamos de nosotros y con nosotros, nos implicamos/ comprometemos con aquello de lo que nos hemos responsabilizado. Nos implicamos con nuestro bien-estar, con aquello que nos sienta bien, con aquello que va en consonancia con nuestros valores, y con nuestro plan de vida, nuestros objetivos, nuestras metas, nuestros sueños.

En La Pereda, a 17 de abril de 2018

 

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